domingo

El otro día fuimos a Puchuncavi con mi familia a una feria costumbrista. Mientras esperabamos sentados comenzamos a hablar con unos viejitos que estaban a nuestro lado. Eran de lo más amorosos. Mi papá le preguntó si se aburrían mucho, y ellos sonriendo nos contestaron: cómo nos vamos a aburrir; tenemos nuestra casita, nuestros hijos y nuestros animales. Así cómo no ser feliz?

2 comentarios:

fernanda dijo...

Eran tan simples.
Algun dia vivire asi, aburrida me escapare de aqui.

te comente esto en twitter xd dijo...

hola me gusta mucho tu trabajo a través de lo que he leído en tus publicaciones anteriores.

Quería comentarte tengo 19 años nací en puchuncavi, y la mayoria de la gente que viene de afuera y no es de extrañar piensa ¿que hace la gente para entretenerse en un lugar tan fome? xd
Puchuncavi esconde algo tras su aspecto, suceden muchas cosas donde aparente no hay nada, incluyendo los pelambres típicos de cada pueblo, con sus historias ya repetidas tantas veces.
Es un pueblo que se vuelve magico, provoca nostalgia en quien va de paso, en quien vuelve y tmb en quien esta por partir, y pide a gritos no ser olvidado, no olvidar a su gente, que inexplicablemente sigue su aparente vida de aburrimiento ahi.La mayoria de la gente nace y muere en puchuncavi es algo que cambiara con el tiempo claro, pero los que ya hemos partido, siempre recibimos el consejo nunca olvides tus raices, jamas olvides de donde vienes y ese lugar es un pequeño pueblo llamado puchuncavi.